El 5G ya es una realidad. Vodafone ha sido la primera operadora en desplegar esta nueva red en España en la banda de los 3,7 GHz en ciudades como Madrid, Barcelona, Valencia, Sevilla o Málaga, la ciudad costera en la que vivo.

Vodafone y Xiaomi nos han prestado Xiaomi Mi MIX 3 5G para poder poner a prueba su red, ver cómo se comporta y, por supuesto, concluir si hay diferencias con respecto a usar un dispositivo 4G en el día a día.

He estado dos semanas usando el Xiaomi Mi MIX 3 5G como mi teléfono diario, una semana forzando la conexión 4G y otra semana activando el 5G. En ambos casos, he usado el teléfono como personal, es decir, mensajería, correo, redes sociales, navegación y consumo de contenido multimedia.

Además, he hecho algunas pruebas sintéticas para ver la velocidad de descarga y compararla con la velocidad del 4G, también de Vodafone. Estas han consistido en la descarga de películas y series en Amazon Prime Video, listas de reproducción en Spotify, aplicaciones pesadas desde Google y tests de velocidad. Dichas pruebas se han ejecutado en diferentes puntos de Málaga para ver si hay variaciones.

El 5G de Vodafone es 5G NSA, es decir, «5G Non-Standalone». Eso significa que la red 5G, en parte, está soportada por la actual infraestructura del 4G. Por ello tenemos una velocidad máxima teórica de 1 Gbps, pero una velocidad de subida más reducida, similar a la que tendríamos usando la red 4G. Básicamente, el 5G actual es una especie de aperitivo de lo que está por venir.

El 5G NSA supone una mayor velocidad de descarga, mayor capacidad de red, menos latencia y capacidades de Mobile Edge Computing. Es decir, es una red más rápida y menos saturada, pero no será hasta la llegada del 5G SA (con todo lo que eso supone en términos de infraestructura e inversión) cuando podamos acceder a todas las ventajas.